Jeyaranjini: “Era un ambiente dominado por hombres”

Con determinación, detergentes y el apoyo de la OIT, un grupo de mujeres jefas de familia han logrado obtener poder económico y social.

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Foto: OIT | Krishnakumar Jeyaranjini durante su trabajo.

el DiarioSolidario

Jeyaranjini tuvo que mudarse constantemente debido al conflicto que afectó Sri Lanka durante 25 años. Padeció el hecho de tener que desplazarse y separarse de sus seres queridos. En 2013, perdió a su esposo y tuvo que hacerse cargo de sus tres hijos.

Ella, una mujer de 49 años, intentó realizar muchos trabajos para sobrevivir, fue vendedora en una farmacia, jardinera, agricultora y realizó otros trabajos en pequeñas empresas. Pero sus ingresos no cubrían ni los gastos diarios de su familia ni la educación y necesidades de sus hijos.

“Cuando terminó el conflicto, regresamos a nuestro hogar de origen en 2012. Necesitábamos dinero para reconstruir nuestras vidas, pero nadie estaba dispuesto a otorgarnos un crédito”, contó Jeyaranjini.

Los problemas que enfrentaba la llevaron a formar un grupo con otras 14 mujeres, al que llamaron “Uthaysooriyan” (el sol de la mañana). El grupo se reunía todos los meses. Cada miembro aportó 100 rupias que fueron utilizadas para dar soporte financiero a cualquiera de los miembros que lo necesitara. Este primer paso las llevó a crear una cooperativa que se transformó en la Cooperativa de mujeres emprendedoras Puthukkudiyiruppu (la Cooperativa PTK), la única cooperativa al noreste de la ciudad.

Jeyaranjini además participó en cursos de formación organizados por el Centro de Recursos Vidatha del Gobierno de Sri Lanka, donde aprendió a fabricar detergente en polvo casero. Con un subsidio de la Cooperativa PTK y la ayuda de ONG locales, compró los materiales y una trituradora, y comenzó a producir detergentes.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) colaboró estrechamente con el grupo de mujeres desde el principio, las ayudó a aumentar la cantidad de miembros hasta llegar a 80 y las puso en contacto con otros emprendimientos sociales. Con la ayuda del Proyecto de empoderamiento local a través del desarrollo económico (LEED, por sus siglas en inglés) de la OIT, Uthaysooriyan fue registrada como cooperativa. Actualmente, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la OIT están implementando el proyecto EMPOWER con la Cooperativa PTK y Jeyaranjini fue nombrada activista comunitaria.

Los hogares dirigidos por mujeres eliminan las barreras

El conflicto interno de Sri Lanka dejó a miles de familias, como la de Jeyaranjini, encabezadas por mujeres. Estas familias enfrentan muchas dificultades. Jeyaranjini recuerda la aprensión y el malestar que sintió cuando explicaba su idea de negocio a su familia y a otras personas. “Cuando comencé había muy pocas mujeres emprendedoras, era un ambiente dominado por los hombres. Enfrenté numerosas críticas y muchas personas trataron de convencerme de que fracasaría”, dijo Jeyaranjini. “Afortunadamente, las cosas están cambiando”.

Gracias a su determinación y al apoyo de otras mujeres jefas de familia, Jeyaranjini expandió su pequeña empresa. Posee un pequeño molino triturador y sus productos incluyen detergentes, encurtidos caseros, chile en polvo y harina de arroz. Sale con su bicicleta a vender estos productos a las comunidades vecinas.

Además, Jeyaranjini tiene planes para el futuro, como el de encontrar nuevos mercados y conseguir una certificación válida para sus productos.

“Quiero convertir la actividad del molino triturador en una empresa a gran escala. Lo mismo quiero hacer con mi detergente en polvo. Espero poder acceder a buenos mercados”, afirmó Jeyaranjini.

“Con frecuencia las palabras ‘mujer’ y ‘detergente’ se asocian a imágenes de género de una mujer lavando la ropa en su casa, no de una mujer que dirige o posee una empresa exitosa que produce detergentes”, señaló Simrin Singh, Directora de la Oficina de la OIT en Sri Lanka. “Estas historias que se construyen paso a paso y que muestran nuestros esfuerzos para empoderar a mujeres como Jeyaranjini son una importante fuente de inspiración que muchas otras mujeres en este país podrían utilizar para eliminar las barreras a su empoderamiento”.

Empoderamiento social y económico

Jeyaranjini también ha desempeñado funciones en otros grupos de mujeres de Kaively, su aldea situada en las afueras de Puthukudiyiruppu. Ella fue la presidenta fundadora de la Cooperativa de mujeres Puthukudiyiruppu y es miembro de la Asociación para el desarrollo rural de las mujeres, la Asociación de trabajadoras autónomas y otras asociaciones de mujeres en su aldea. Ha participado en diversos cursos de formación sobre liderazgo y cuestiones de género.

Además de estos compromisos, sigue cumpliendo con las responsabilidades asociadas con ser madre de tres hijos. “Soy una madre orgullosa. Mi hija mayor está casada y trabaja en una empresa privada, los dos muchachos siguen estudiando. El segundo es muy bueno para los deportes, ha ganado muchas medallas de oro en fútbol y salto en alto. Deseo que tengan éxito y puedan valerse por sí mismos”.

“Me hace muy feliz ver el desarrollo de la Cooperativa y estoy muy agradecida a la OIT por su apoyo. Tanto la formación como la asistencia financiera que me brindaron me ayudaron a crear mi propia empresa. Cuando usted regrese, verá aquí mi gran fábrica de detergentes”, dijo Jeyaranjini.

Fuente: OIT

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