Ropa europea manchada de violencia

Máquina de coser Vietnam

el DiarioSolidario

Las trabajadoras textiles que producen ropa y zapatos en Vietnam se enfrentan al hostigamiento sexual sistemático y a la violencia en sus puestos de trabajo, según un estudio realizado por las organizaciones Fair Wear Foundation y Care International.

La investigación es la primera en relacionar la violencia y el acoso sexual en las fábricas de prendas de vestir con factores laborales endémicos de la industria de la «moda rápida». Estos incluyen horas extras excesivas, salarios bajos, extensas jornadas laborales y objetivos de producción poco realistas, impuestos por marcas a menudo conocidas, ha confirmado el gerente en Vietnam de Fair Wear Foundation, Annabel Meurs.

El 43,1% de las 763 mujeres entrevistadas en fábricas de tres provincias vietnamitas afirmaban haber sufrido al menos una forma de violencia y o acoso.

El abuso, que agrupa desde tocamientos y agresiones físicas hasta violaciones y amenazas de rescisión del contrato, arroja luz sobre las condiciones de trabajo que sufren las mujeres en algunas factorías vietnamitas de hasta 20.000 empleados, ha confirmado la experta en violencia de género y autora del estudio, la Dra. Jane Pillinger,

Niveles de abuso

«Estoy sorprendida de que casi el 50% de las mujeres entrevistadas hayan sufrido algún tipo de violencia en el último año y tengo 30 años de experiencia», dijo. «Hay una importante cultura del silencio, y como resultado, los números probablemente sean aún más altos. Somos conscientes de que algunas mujeres no han compartido su testimonio, tal vez debido a que temían que sus respuestas de alguna manera pudieran llegar a oídos de sus empleadores o esposos».

El estudio descubrió que la edad, la educación y el estatus migratorio de la empleada. Así como su tipo de contrato, determinaron el nivel de abuso hacia mujeres más jóvenes y mejor educadas, así como con trabajadores migrantes en peores condiciones.

La violencia y el acoso fueron 1,5 veces más probables para las mujeres de 25 años o menos; 1,7 veces más probable para las mujeres que habían completado la educación secundaria o terciaria; dos veces más probable para los trabajadores migrantes; y el doble de probabilidades para las mujeres que habían trabajado en la fábrica durante un año o menos.

Marcas europeas

“La violencia y el acoso afectan la productividad, la competitividad y la reputación de la empresa, del mismo modo que la integridad de las mujeres, la salud y el bienestar. Suena simple, pero la mayoría de las marcas de prendas de vestir no son conscientes de que tienen tanta influencia en las condiciones productivas de la fábrica», ha asegurado Meurs.

Si bien los nombres de las fábricas y las marcas que suministran se mantuvieron en secreto para fomentar la participación en el estudio, existe una «gran probabilidad» de que incluyan marcas europeas y estadounidenses, dijo Pillinger.

«El gobierno vietnamita tiene una estrategia para atraer a la industria de la confección [internacional] y ha construido fábricas masivas que están produciendo cambios rápidos en los mercados principalmente de Europa y Estados Unidos en ropa, calzado y ropa para exteriores», ha afirmado Pillinger. «Hay una gran probabilidad de que estén involucrados porque son proveedores importantes en Vietnam, pero no podemos decir qué marcas son exactamente. En cualquier caso, están vinculados a las marcas en un contexto u otro».

Agresiones y acoso

Cerca de dos millones de personas están empleadas en el sector de la confección de Vietnam, más del 80% de ellas mujeres. Sin embargo, según el estudio, abundan los abusos, tanto en el camino hacia el trabajo como en el puesto de trabajo. La mitad (49.5%) de las 763 mujeres entrevistadas afirmaron haber experimentado violencia o acoso al ir y venir de sus empresas.

Por otra parte, del 43.1% que experimento violencia y acoso en el lugar de trabajo, la mayoría (87,7%) describió el maltrato y acoso verbal no deseados, definido como comentarios inapropiados u ofensivos sobre su cuerpo o el de otra persona, bromas o actividades sexuales. El 34,3% sufrió acoso físico, como besos o tocamientos y fueron golpeadas; y el 28,9% experimentó acoso no verbal, como gestos obscenos, sonidos o correos electrónicos, textos o comportamientos ofensivos que impactaron en su seguridad, como ser seguidas a casa.

Los empleados también describieron trabajar hasta 90 horas extraordinarias al mes durante períodos de alta demanda, incluyendo sus jornadas de 12 a 13 horas laborales. Casi la mitad de todas las mujeres habían trabajado más de 60 horas extraordinarias al mes, pero muchas afirmaron que no eran remuneradas.

«No me atrevo a ir al baño», dijo una trabajadora de la ciudad de Ho Chi Minh. «Si vamos demasiado al baño, se deduce de nuestro salario», comentaba una de las entrevistas.

«Cuando nos gritan y nos regañan, eso lo empeora», afirmaba una empleada de la provincia de Hai Duong. «Hay muchos gritos para que trabajemos más duro».

Jornadas interminables

El estudio también ha descubierto una alta correlación entre las horas extraordinarias y el abuso en el lugar de trabajo. La violencia y el acoso fueron 3,8 veces más probables durante la temporada alta que el resto del año; 2,4 veces más probable cuando los trabajadores afirmaron trabajar horas extraordinarias de 30 horas o más al mes; y 1,6 veces más probable cuando los trabajadores no pueden negarse a trabajar horas extras. Un trabajador de la provincia de Dong Nai dijo: “Mi supervisor me agrede y me golpea las manos con un palo. Me tira cosas.

La mayoría de los trabajadores de la confección dijeron que tenían demasiado miedo de hablar, por temor a la pérdida de sus puestos de trabajo u otro hostigamiento, a pesar de la creciente popularidad de las campañas de medios sociales en Vietnam para crear conciencia sobre el acoso sexual.

Código de conducta

Una cuarta parte de las mujeres que sufren violencia y hostigamiento dijeron que también tenían problemas con su salud física;la mitad estaban preocupados, estresados ​​o ansiosos; y casi una de cada diez sufrió depresión.

Si bien Vietnam tiene un código de conducta sobre el acoso sexual en el lugar de trabajo, pocos proveedores conocían el mismos o lo cumplían, según el informe.

La UE y Vietnam negocian nuevos acuerdos comerciales mientras el país se prepara para una nueva legislación laboral, incluida una medida para ratificar los convenios de la Organización Internacional del Trabajo sobre negociación colectiva y libertad sindical. Un cambio parece posible.

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