La historia se repite: Italia inmoviliza al barco de rescate humanitario Sea Watch 4

Sea Watch, barco de rescate

el DiarioSolidario

Médicos Sin Fronteras ya lo preveía cuando el 18 de septiembre comunicaba: “Tememos que el Sea Watch 4 quede bloqueado tras verse obligado a atracar en Palermo”. Las autoridades italianas llamaban a puerto a la embarcación tras cumplir la cuarentena correspondiente fondeados a escasos metros de la capital siciliana, pasar la tripulación dos pruebas contra el Covid-19, y además de negarles el cambio de tripulación.

Los augurios se convirtieron en realidad. El Sea Watch 4, de la ONG alemana y Médicos Sin Fronteras quedaba “atado” en Palermo tras no pasar la inspección correspondiente el pasado sábado.

“Sea Watch 4 está inmovilizado en Palermo. Era lo que esperábamos tras una inspección cuyo claro propósito era encontrar razones falsas que nos impidieran volver a salvar vidas. El nuestro es el quinto barco humanitario que paralizan en cinco meses”, ha criticado Sea Watch en redes sociales.

Un modus operandi conocido

Una situación y modus operandi que no hace tanto tiempo también sufrieron el Aita Mari y el Alan Kurdi. En el caso de la embarcación vasca, el buque estuvo amarrado 49 días con el fuerte impacto económico (coste de 1000 euros diario) que ha puesto en jaque el futuro de sus operaciones.

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“El problema está en que a nosotros ahora nos aplican la categoría Solas; una serie de requisitos que tienen que tener los barcos a partir de una fecha de construcción, tonelaje y caballos de motor, que te obliga a tener una serie de equipamientos en el barco. Como se nos está aplicando una normativa que no nos corresponde, nos informan, dentro del listado de anomalías, que no disponemos de una planta de tratamiento de aguas fecales. Nuestro barco no tiene por qué tenerla y además no dispondríamos espacio para su instalación. Si deberíamos incluirlo en el barco, nos inutilizaría toda la bodega carga para poder meter toda la maquinaria”, nos detallaba el vicepresidente de la organización Salvamento Marítimo Humanitario, Iñaki Gutiérrez.

Rescates en alta mar

Los equipos de Sea Watch y MSF rescataron entre el 22 y el 24 de agosto a 202 hombres, mujeres y niños, en tres operaciones. Cuatro días después, el 29 de agosto, trasladaron a bordo a 152 personas más desde el buque Louise Michel después de que este declarara el estado de emergencia y no pudiera navegar debido a un exceso de capacidad peligroso.

Del total de rescatados, más de 100 eran niños y menores no acompañados, siendo el superviviente más joven a bordo menor de dos años. Durante el transcurso de la misión, los médicos realizaron 461 consultas en cubierta y en la clínica. El 2 de septiembre, 353  desembarcaron y pasaron a un ferri para cubrir con la cuarentena correspondiente.

El Alan Kurdi, el Aita Mari y el Sea Watch 4 han pasado por un procedimiento cuyo único objetivo es evitar que los barcos de salvamento vuelvan al Mediterráneo Central, es el claro argumento aducido en numerosas ocasiones por las organizaciones.

El Proactiva Open Arms se encuentra, asimismo, fondeado a una milla del puerto de Palermo, tras el viernes desembarcar a 140 migrantes. La ONG catalana debe pasar la cuarentena en una situación similar a sus homónimos, veremos que ocurre a posteriori. Del mismo modo, el “Alan Kurdi” está ubicado frente a Lampedusa con 133 personas a bordo, tras los rescates realizados el sábado.

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